con mi amigo Jaime y un campeón del mundo

con mi amigo Jaime y un campeón del mundo
haciendo historia

viernes, 29 de mayo de 2015

Semana importante


     Creo que es la primera vez que entreno cinco días seguidos: domingo, lunes, martes, miércoles y jueves. Uno se deja llevar por intuiciones y otros por manuales. Seguramente lo segundo es mejor que lo primero. Más sabio. Ayer, que entrené con el grupo,  mi amigo Javier me decía "Cinco días seguidos ¿Y eso dónde lo pone?". Me hizo gracia.
     El funcionamiento de mi cabeza depende de la necesidad, de cómo me siento para preparar la gran vuelta, el desafío contra las cuerdas de los 42 km. pero Javier de esto ya sabe y sabe más que yo de constancia, de preparación y de tiempos, no por casualidad se encumbra  en el Parnaso de mis ejemplos, mis compañeros de fatigas que han conseguido darle la estocada a esta clásica en menos de 3 horas.
     Estos entrenamientos han rondado los 70 km y me faltan uno o dos (sábado o domingo) porque hoy voy a descansar. En realidad, para un maratoniano esto es muy justito, no hay más que seguir cualquier plan de entrenamiento para verlo: largos periodos de semanas con cientos de km; yo no puedo permitirme esa dedicación y aun y todo me sale bastante bien.
     Mi primera prueba para esta cita fue el medio maratón de Pamplona ( casi hora y media), el 10 de mayo,   y ahora tengo tres semanas claves para acumular kilómetros y me gustaría hacer otra media alrededor del 13 de junio, algo que todavía no he decidido.

Ejercicio de desconexión

Desconecto.
Mi itinerario es el que es.
Cuatro vueltas son doce kilómetros
y  dan juego…
Quiero concentrarme en t res cosas
pero después de unos segundos,
el sendero, los árboles, las murallas
y  la luz del anochecer
me sitúan donde estoy.
La primera vuelta ha transcurrido rápido,
Tierra o hierba, ¿dónde piso?
¿adónde miro? Suelo o cielo.
Hago un esfuerzo por pensar
en aquellas cosas para las que no tengo tiempo.
He descendido al foso;
No es mi caso de claustrofobia,
voy dejando atrás los estanques
del infierno.
Parece que la ciudad ha desaparecido
en el tiempo y con la luna,
mientras surge el placebo.
Segunda vuelta.
Cambio de ritmo:
El crono está apagado.

Me concentro.

viernes, 8 de mayo de 2015

Jueves, 7 de mayo

He podido salir con el grupo, a las 8. Nos dirigimos a la Taconera y tomamos la dirección de las murallas para llegar hasta los Archivos después de pasar por la trasera del museo de Navarra. Del frontón Labrit giramos por los cimientos de las murallas, y por la Rocha,  nos acercamos a Ansoáin pueblo. Bajo la mirada de Ezcaba cruzamos la ronda y tiramos hacia la Txantrea. Subimos la cuesta del Labrit y,  a lo recto, volvemos al lugar de partida. Ha sido entretenido.
Tocaba ir relajado pensando en la carrera del domingo y, aunque el ritmo no ha sido fuerte, por momentos, he ido más forzado de lo deseable. Especialmente al final he intentado cumplir con mi deseo de tranquilidad y así lo he hecho. Desde la Txantrea he vuelto más relajado.



Ansoáin pueblo